31/07/2012La Licenciada en Trabajo Social, Ruth Noemí Lemos, realizará una ponencia sobre los resultados del proyecto sobre prevención y abordaje de situaciones de violencia de la Facultad de Trabajo Social, que se habían desarrollado en Viale y zona desde la Facultad de Trabajo Social de la UNER…
El mismo es el siguiente:
Identificación institucional: “Proyecto de Extensión “Juventudes y amores del S. XXI. Prevención y abordaje de violencia en relaciones de pareja, hacia la equiparación de género”, Facultad de Trabajo Social, U.N.E.R.
Identificación de la autora y breve CV: Ruth Noemí Lemos. Lic. En Trabajo Social. Directora Proyecto de Extensión “Juventudes y amores del S. XXI. Prevención y abordaje de violencia en relaciones de pareja, hacia la equiparación de género” de la Facultad de Trabajo Social, UNER. JTP Cátedra “Derecho y Trabajo Social” y de Asesoría Pedagógica, F.T.S. U.N.E.R. Secretaria Juzgado de Paz, Viale, Entre Ríos. Contacto: ruthlemos17@hotmail.com.
Eje: Violencias.
Título del trabajo: “Juventudes, amores y violencia de género. Hacer y deshacer el género en el aula”.
Palabras claves: juventudes- violencia de género.
Resumen. La construcción cultural de la categoría "joven" se encuentra en fase aguda de recomposición. Se observan transformaciones que están aconteciendo a nivel de la sociedad, y en particular aquellas que afectan a mujeres y hombres. La inclusión del enfoque de género es fundamental para operar sobre estos cambios y sobre los mecanismos responsables de la desigualdad de género. Desde esta perspectiva el Proyecto de Extensión “Juventudes y amores del S. XXI. Prevención y abordaje de violencia en relaciones de pareja, hacia la equiparación de género” de la Facultad de Trabajo Social, UNER, tiene como objetivo afectar los mecanismos que producen y reproducen desigualdades y justifican y naturalizan las situaciones de violencia en las relaciones de pareja de jóvenes estudiantes de escuela media.
`Soporte técnico: cañón.
Título de la ponencia “Juventudes, amores y violencia de género.
Hacer y deshacer el género en el aula”.
El género en las aulas. Las situaciones de violencia en adolescentes y jóvenes en sus trayectorias sentimentales es un tema que llega a la escuela media. Abordarlo en el aula permite el desenmascaramiento de las diferentes formas bajo las que se oculta, y desafían a la comunidad educativa a darle un espacio donde se lo pueda tratar. Elegir el término género en lugar de sexo, implica cambiar un enfoque que reduce las categorías de varón y mujer a lo biológico por otro superador que permite abordar la subjetividad inherente a la construcción de roles(Kaplan, 2011). Desde la perspectiva de género es posible considerar a la escuela media como una institución social íntimamente ligada a la producción y reproducción del imaginario social genérico (Castellano, 2011), y de allí la importancia de trabajar en este ámbito con estudiantes, docentes y padres. Convencidas de esto, las profesionales del equipo del Proyecto de Extensión “Juventudes y amores del S. XXI. Prevención y abordaje de violencia en relaciones de pareja, hacia la equiparación de género” de la Facultad de Trabajo Social, U.N.E.R, propuso, entre otros objetivos, prevenir situaciones de violencia en jóvenes estudiantes de escuelas medias de la Ciudad de Viale, Entre Rios, para contribuir a la equiparación de género. La modalidad taller fue elegida por el equipo, entendiendo a las escuelas como territorio para el despliegue de los dispositivos pedagógicos (Valera Villegas, 2001).
Consideraciones acerca de las percepciones sobre violencia de género. En el año 2011 se llevaron a cabo diez talleres en escuelas medias de Viale, Seguí, Paso de la Arena y El Ramblón. Participaron 170 mujeres y 116 varones, lo que suma un total de 286 estudiantes. Se relevaron 235 encuestas que respondieron 235 estudiantes , de las cuales 145 fueron respondidas por alumnas y 93 por alumnos, cuyas edades oscilaron entre los 14 y los 30 años de edad.
Con respecto a lo que consideraron violencia, alguna/os alumnas y alumnos escribieron respuestas en lo que propone la perspectiva de género.Consideraban que violencia es maltratar, aprisionar al otro/a, agredir, imponer decisiones, faltar el respeto a la pareja. Opinan que ocurre por la asimetría de poder en las relaciones de pareja, y por mandatos sociales, mitos y prejuicios que circulan en la sociedad que justifican y naturalizan las situaciones de violencia. En este sentido Rodríguez (2005) afirma que la violencia se caracteriza por la desigual distribución del poder entre varones y mujeres, quienes no están situados en el mismo nivel en la sociedad y en la familia, y esta diferencia es de orden jerárquico.
Un grupo menor de estudiantes refiere a que la violencia es falta de diálogo, no entenderse, asocia la violencia con parejas donde creen que se desvirtúan los roles y donde “no hay amor”. En esta línea se ubican las teorías que atribuyen a la violencia dentro de la familia a factores individuales, de interacción conyugal o familiar y que no consideran el contexto ni las pautas culturales donde se ejercen las situaciones de violencia. El análisis queda reducido a la interacción de la pareja.
Otro grupo reducido de estudiantes, mujeres y varones, planteó que la violencia es “descargar bronca” o “nervios” en la pareja, lo que ubica su respuesta en la línea de asociar las causas de la violencia con el modelo psicosocial, que sostiene que la violencia ocurre por variables individuales y factores sociales de la persona que abusa, y que la violencia es un medio de la persona que ejerce violencia sobre la otra para obtener resultados. Estas posiciones parten de concepciones esencialistas en relación con la violencia y no tienen en cuenta cuestiones significativas como el género o las relaciones sociales de poder y subordinación.
Situaciones de violencia que atraviesan alumnas y alumnos y algunas explicaciones. Con relación a la pregunta ¿por qué pensás que ocurren la situaciones de maltrato? en su mayoría las alumnas y alumnos escribieron respuestas que se pueden englobar en la perspectiva de género. Las razones aludieron a que la sociedad históricamente ha sido machista. En los casos en que se agrede al hombre, o en situaciones de violencia en parejas del mismo sexo, consideraron que existen desigualdades en las relaciones de género, que la sociedad justifica los malos tratos y se muestra indiferente a las situaciones de violencia.
Otro grupo menor cree que las situaciones de violencia ocurren por la falta de educación de las personas que agreden, mito de que las personas que maltratan no son cultas. Sin embargo, las investigaciones han demostrado que maltratan personas con diferentes niveles educativos alcanzados. Otro grupo pequeño plantea que el maltrato ocurre porque la persona que maltrata está enferma o tiene problemas psicológicos. Con el avance de las investigaciones las primeras explicaciones de la psicopatología fueron desmentidas, llegando a la conclusión de que la conducta de la persona violenta no se encuadra la mayoría de las veces dentro de un síndrome psiquiátrico, sino que el maltrato de la persona que lo ejerce es causante de psicopatología de la persona que es maltratada.
Otro/as responden que una persona maltrata a su pareja porque es adicta a alguna sustancia. Las investigaciones plantean que las sustancias tóxicas pueden favorecer la emergencia de conductas violentas pero no las causa. Otro/as estudiantes sostienen que el maltrato ocurre porque la persona maltratada lo permite, está enferma, “loca”, se calla. Esto remite a la creencia de que es culpable del maltrato de su pareja, poniendo el acento en factores individuales de la persona maltratada.
Situaciones de violencia de género presente en estudiantes. Con relación a la pregunta, ¿estás viviendo una relación violenta?, 19 alumnas y 2 alumnos respondieron que sí. En el item ¿Alguna vez te maltrató tu pareja, novio/a?, 26 alumnas y 3 alumnos comentan que si. Relatan:
- Situaciones de violencia emocional y psicológica: 19 alumnas y 6 varones respondieron que sus parejas la/os desvalorizan, insultan, descalifican. Son sometidos y sometidas por sus parejas 31 alumnas y 19 alumnos a escenas de celos, presiones, persecuciones, hostigamiento, control de forma de vestirse, de hablar, de moverse. Sufren acusaciones de engañar a sus parejas o de estar pensando en engañarlo/as. Sus parejas se caracterizan por la celotipia, el control y sometimiento hacia ello/as. Sufren humillaciones, burlas, insultos, descalificaciones en el ámbito privado y público. Escriben:
“- Estábamos discutiendo y yo la agredí verbalmente…” (alumno Escuela I.C.V.M.)
“- Una vez a la salida de un boliche me insultó públicamente…” (alumna I.C.V.M.)
“- Sí, una vez porque estaba celoso de un amigo” (alumna Escuela Nº114)
- Situaciones de violencia social: encierros, aislamiento, crítica a amistades, familiares, control de salidas, prohibiciones de juntarse con personas conocidas, amistades, familiares o realizar actividades extra curriculares. Escriben en las encuestas:
“- Me ha sucedido en un noviazgo anterior, cuando discutíamos por alguna razón y yo me quería ir a mi casa. Él no me dejaba y me agarraba fuerte del brazo o cuello” (alumna Escuela Normal).
- Violencia física: 21 alumnas y 6 alumnos respondieron haber sido maltratado/as en forma física por su pareja, relatan que los y las someten a golpes, cachetadas, zamarreos, empujones, mordeduras, patadas, cabezazos, lastimaduras, trompadas. Escriben en las encuestas:
“- Si, fui maltratada, golpeada, y lastimada” (alumna Escuela Nº114)
“- Sí, me pegó una trompada en la cara” (alumna Escuela Nº114)
“- Ella me pegó un cabezazo ya que yo le tenía los brazos para que no me pegara. Después de eso la empujé porque no la quería cerca, y para no levantarle la mano” (alumno I.C.V.M.)
“- Borracho y celoso, una vez me retorció el brazo” (alumna Escuela Normal).
- Violencia sexual: presiones para tener relaciones que no desean, sin cuidarse, o ser obligadas a realizar determinadas prácticas sexuales que no quieren. Estas situaciones fueron planteadas en forma verbal en consultas por algunas estudiantes en los talleres.
- Ciberbulling: hostigamiento cibernético mediante celular o chat, mensajes de textos con amenazas, insultos, control de correos electrónicos, de celulares, de Facebook por parte de la pareja maltratadora. Estas situaciones fueron planteadas en forma verbal por alguna/os estudiantes en los talleres.
Visibilizar en primera instancia la violencia en una etapa clave del desarrollo personal de adolescentes y jóvenes, les permite cuestionar los roles de género tradicionales y las relaciones desiguales de poder, base de la violencia que se ejerce. Pero estos adolescentes y jóvenes pudieron narrar no sólo lo que a ellas y ellos les pasa, sino que pudieron identificar situaciones de violencia en personas cercanas; 90 alumnas y 40 alumnos respondieron que conocen personas que su maltratadas por sus parejas, y entre las personas mencionan a familiares, amistades, personas conocidas.
Con relación al interrogante si sabe a dónde recurrir en caso que reciba alguna agresión por parte de su pareja, 57 alumnas y 47 alumnos respondieron que no.
Conclusiones. Las encuestas fueron implementadas como primera actividad en los encuentros con estudiantes, por lo que luego del desarrollo de los talleres mucho/as, que al principio no creían ser maltratada/os por sus parejas, al final del encuentro se reconocían inmerso/as en situaciones de violencia. Del análisis de las mismas podemos concluir que la violencia de género se encuentra presente en la vida cotidiana de estudiantes de escuela media, en sus grupos familiares, amistades, personas conocidas. Las alumnas, manifiestan en mayor medida que sus pares varones, atravesar o haber atravesado situaciones de maltrato emocional, psicológico, sexual, social, y físico por parte de sus parejas. Temen las reacciones de los mismos y no se atreven a decir lo que les pasa. También observan que estas situaciones ocurren en muchas de sus personas cercanas, y señalan el silencio que rodea a los malos tratos, prejuicios y estereotipos de género que naturalizan y justifican las situaciones de violencia, sobre todo a la mujer. Mencionan como sus referentes de apoyo a familiares, amistades, docentes. Se observa el desconocimiento de sus derechos, la incertidumbre de qué hacer, a dónde ir frente a estas situaciones. El enfoque de género ha permitido en las escuelas medias de Viale, Don Cristóbal, Seguí y Paso de la Arena, hacer visible situaciones antes ocultas, apareciendo nuevas voces y descorriendo mitos. Estos mitos y prejuicios son dualistas y maniqueístas, en cuanto plantean estas situaciones en términos binarios y conllevan una carga de valor (Lemos, 2003), que culpa a la persona maltratada, neutraliza la violencia y la hace cómplice de la situación de violencia (Vaín, 1999).
La perspectiva de género fue instalándose por primera vez en algunas escuelas y consolidándose en otras; invitando a ejercer el pensamiento crítico (Kaplan, 2011). Por medio de esta proyecto se logró prevenir, detectar y abordar situaciones de violencia promoviendo el respeto de los derechos del/a otro/a, diferenciando lo que son demostraciones de afecto del control y del autoritarismo, sabiendo que mujeres y varones tenemos que gozar de los mismos derechos. Frente a las situaciones de violencia de género la universidad no puede permanecer ajena. La lucha contra ésta debe ser un compromiso de todo/as.
Bibliografía.
Castellano, Laura Amanda. (2011). Roles de la escuela y la literatura en la construcción de género. Novedades Educativas, 245, 3.
Encuesta. Mujeres al Oeste. (2009). [versión electrónica] www.mujeresaloeste.org.ar/viol/noviaz1.gif.
Kaplan, Beatriz Noemí (2011). Mejor hablar de ciertas cosas... Novedades Educativas, 245, 3.
Lemos, Ruth Noemí. (2003). Laberintos y mitos. Un recorrido por algunas representaciones sociales sobre la mujer maltratada. En Cazzaniga, Susana (Comp). Trabajo social y las nuevas configuraciones de lo social. Buenos Aires: Editorial Espacio.
Rodríguez, Marcela V. (2001). Violencia contra las mujeres y políticas públicas. Tendiendo un puente entre la teoría y la práctica. Buenos Aires: Centro Municipal de la Mujer de Vicente López.
Vaín, Leonor (1999). Mujer golpeada. Buenos Aires: Editorial Besana S.R.L. Valera Villegas, G. (2001). Escuela, alteridad y experiencia de sí. La producción pedagógica del sujeto. Educare. 13, 25.