17/08/2012La causa por la desaparición de la familia Gill, de Crucesita Séptima, podría tener un giro importante en ámbitos judiciales.
En un allanamiento realizado a la estancia La Candelaria en 2009 -ubicada en Crucecitas Séptimas, del departamento Nogoyá, donde vivía Rubén Mencho Gill, su esposa Norma Margarita Gallego y sus cuatro hijos- y por gestión del jefe de Policía de Entre Ríos, comisario general Héctor Roberto Massuh, se utilizó para detectar sangre, la sustancia luminol. En dicha oportunidad se levantaron varias muestras que se fueron peritando por tandas, a raíz de su alto costo; del que se hizo cargo el Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos, como sucede en estos casos.
Los resultados de análisis de sangre llegados este miércoles 15 de agosto desde Capital Federal -a partir de las pruebas recolectadas en la pared de la casa de la estancia- habrían arrojado que pertenecen a un hombre, aunque se desconoce todavía -porque hay que profundizar tales estudios- la identidad de esa persona.
Al parecer, sería el primer avance concreto logrado, en base al aporte tecnológico y científico a la causa, que lleva adelante el juez de Instrucción de Nogoyá, Jorge Sebastián Gallino.
Análisis digital