Con el fin de trabajar sobre el funcionamiento del Programa de Retinopatía del Prematuro, autoridades del Ministerio de Salud efectuaron una reunión. Allí se destacó la importancia que el mismo se desarrolle en red entre profesionales de Concordia, Paraná, Concepción del Uruguay y Gualeguaychú.

La directora de Salud Materno Infanto Juvenil de Entre Ríos, Georgina López, mantuvo un encuentro con la jefa del Servicio de Oftalmología del hospital Materno Infantil San Roque de Paraná y referente del Programa de Retinopatías del Prematuro (ROP), Virginia Reca, en la que se trabajó sobre esta herramienta nacional, en la que Entre Ríos está incluida y que consiste en que todos los niños prematuros en riesgo son sujetos de tamizaje neonatal, con el fin de detectar esta patología para evitar la progresión de la enfermedad que puede llevar a discapacidad visual o ceguera.

En ese sentido, en el encuentro se resaltó como una fortaleza que la implementación de los protocolos se efectúan en Entre Ríos desde el año 2003 y que, a partir de la instrumentación de dicho Programa Nacional, se pudo formalizar la red que involucra e incluye a profesionales de las ciudades de Paraná, Concordia, Gualeguaychú y Concepción del Uruguay; los que efectúan los controles de todos los bebés prematuros, pesquisan los casos, comparten criterios y, de ser necesario, se contactan con la referencia en Paraná para la realización del tratamiento.

“Lo esencial de este trabajo articulado, en esta enfermedad puntual y, en nuestra provincia, es que se optimizan los tiempos de realización de estudios a los recién nacidos prematuros de forma tal de asegurar el mejor tratamiento posible en caso de que tenga ROP”, señaló la directora Georgina López y agregó: “Este Programa trabaja en permanente articulación con nuestra Dirección y los restantes especialistas de la provincia lo que es vital teniendo presente que todo niño tiene derecho a ser asistido de manera segura y adecuada para disminuir riesgos de padecer enfermedades”.

Por su parte, Reca indicó: “Estos encuentros son fundamentales porque podemos reiterar que la retinopatía del prematuro es prevenible contando con tres pilares fundamentales: los controles primarios del recién nacido que tienen que ver con la asistencia al nacer, el oftalmológico que se efectúa siguiendo un protocolo nacional y en función de las semanas de vida del paciente, y la rehabilitación en caso de secuelas”.

“La enfermedad se produce porque las arterias y venas de la retina, que normalmente crecen en el útero, en los prematuros terminan de desarrollarse afuera estando expuesto a situaciones como el oxígeno, las infecciones, las alteraciones nutricionales y respiratorias, entre otras, que hacen que los vasos crezcan en forma alterada apareciendo esta patología”, manifestó la profesional y enseguida apuntó: “Las herramientas que estamos implementando han hecho que la tasa de ceguera haya disminuido notablemente. Incluso, las estadísticas señalan que el tratamiento precoz reduce las posibilidades de progresión de la enfermedad pero no significa curación porque se trata de una patología que puede seguir progresando hacia etapas avanzadas”.

Respecto a cómo se realiza el tratamiento, Reca especificó: “La ROP tiene distintos grados o estadios y al presentarse el 3, los pequeños prematuros deben recibir el tratamiento estándar que consiste en el uso de láser bajo sedación que impide el crecimiento vascular de forma tal de evitar que se pierda visión”. Sobre la instrumentación en Entre Ríos advirtió: “Existe una red a través de la cual nos comunicamos entre los profesionales que efectuamos los controles en Paraná, Concordia, Gualeguaychú y Concepción del Uruguay, estamos interconectados ya que en caso de que algún paciente necesite tratamiento nos movilizamos para hacer lo requerido”.