Por semana, por día, por hora. A cada minuto, los Hospitales generan residuos de todo tipo.
Y cuando decimos de todo tipo, es “de todo tipo”. Desde servilletas y gasas, hasta jeringas, sondas y residuos quirúrgicos.
Así como en varias oportunidades hemos destacado el rol de enfermeros y médicos, hoy hacemos lo propio con aquellas personas a quienes es imposible identificar de una sola mirada. Imposible porque sus rostros y cuerpos están detrás de mamelucos, batas, mascarillas, barbijos, botas, protectores oculares, guantes y la lista sigue…
Seres un poco invisibles, misteriosos, casi secretos.
Nuestro reconocimiento a la gente que hoy le pone cuerpo, alma y corazón a la higiene diaria de nuestro Hospital: Macarena, Joaquín, Javier, Eduardo, Sonia, Marcos, Lisandro y Lidia.
Gente silenciosa, anónima, un tanto imperceptible. Y muy pero muy necesaria.
(Fabricio Bovier)
