Un hombre de Crespo fue instado a preparar el dinero que tenía. El falso contador llegó hasta su puerta, justo cuando la víctima logró comprobar que no era su nieta quien hablaba por la línea fija.
En estos días, un buen número de vecinos de la ciudad han sido contactados por personas que intentaron estafarlos. A medida que se intensifica la campaña de prevención, surgen nuevos testimonios, de recientes tentativas. Tal es el caso de un señor, que dio su testimonio a FM Estación Plus Crespo, a fin de que su experiencia sirva a otros: «Me llamó una persona al teléfono fijo. Se hizo pasar por una de mis nietas y le dije que no era la voz de ella, pero me dijo que estaba resfriada. Me insistió con que era mi nieta mayor, pero enseguida comenzó a contarme que de golpe y porrazo, por una decisión de los yanquis, iban a sacar de circulación los billetes. Se ofreció a cambiar los que tuviera y al principio no reaccioné, porque justo estaba haciendo la comida, estaba apurado y me hablaba rápido, no me dejaba casi pensar o responder».
Si bien desde su intuición el hombre se mostraba reticente, quien hablaba aceleraba los tiempos y esquivaba con nuevas excusas los argumentos de la potencial víctima. Al respecto, el vecino indicó: «Me pidió que buscara los billetes de 50 y 100, pero le dije que era viernes y que el Banco ya estaba cerrando, a lo cual me afirmó que tenía un contacto directo, que harían una planilla con las letras y series de los billetes, para ir adelantando. Que junte todo, sin hacer fajitos y que lo ponga en un sobre cerrado, que no se vea. Ahí me hizo saber que otra persona (falso profesional) iba a pasar por casa, porque era urgente y ella no podía».
«No me dejaban cortar la comunicación», sostuvo el crespense, dando cuenta de una de las típicas características de la modalidad, y agregó: «Alejé el tubo del teléfono fijo para que no escuchen, total seguía hablando la persona que me había llamado y con el celular traté de comunicarme con mi nieta, que me atendió desde el campo. Justo ahí la cámara me mostraba que alguien se acercaba a la puerta y grité ‘policía policía’. Pasaba una vecina que se sorprendió y en ese momento esta persona se fue. Parece que un auto lo estaba esperando, al que le hizo seña y se fueron».
Felizmente el ardid fue frustrado por la reacción del hombre, que luego de dar cuenta a la policía, pidió a los vecinos de la ciudad «que corten la llamada. Uno casi no puede pensar en ese momento, te apuran y cualquiera puede caer. Hay que cortar desde el principio».
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