Crespo ya no es la misma para muchos de sus vecinos. Lo que durante años fue presentado —y vivido— como una ciudad tranquila, de puertas semiabiertas y vínculos de confianza entre vecinos, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas a partir de una seguidilla de robos que generó miedo, indignación y una sensación compartida de desprotección. Vecinos exigen respuestas al gobierno local

En las últimas semanas, distintos barrios —entre ellos Salto, San Lorenzo y Barrio Norte— fueron escenario de hechos delictivos que dejaron de ser aislados para convertirse en una preocupación colectiva. Detrás de las estadísticas y los partes policiales hay historias concretas de familias que vieron vulnerado su espacio más íntimo: su hogar.

Así lo relató una vecina a SOLNoticias que, junto a su esposo, fue víctima de un robo a plena luz del día el pasado 4 de enero. Según su testimonio, los delincuentes barretearon la puerta de su casa alrededor de las 12:30 del mediodía, cuando la vivienda estaba vacía. “En términos de dos días, viernes y domingo, hubo dos robos grandes en la zona”, señaló, poniendo en evidencia que no se trató de un hecho excepcional sino de un patrón que empieza a inquietar a todo el barrio.

Más allá de la pérdida material —que en su caso incluyó dinero—, lo que más resuena en su relato es el impacto emocional de la experiencia. En un segundo testimonio, describió con crudeza lo vivido: los delincuentes ingresaron apenas minutos después de que se retiraran, “con toda la desfachatez del mundo, delante de las narices de todos los vecinos”. Varios transeúntes pasaron y vieron la puerta abierta, pero nadie sospechó que se trataba de un robo. “Acá todavía tenemos esa mente inocente de que nadie va a entrar”, reflexionó.

El caso no parece ser aislado. Otros vecinos mencionan hechos similares.

Sol Noticias