Desde los Tribunales de Paraná fueron trasladadas 500 armas de fuego, secuestradas en el marco de causas judiciales en distintas ciudades de la provincia, para su destrucción por parte de la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMAC).

El operativo fue organizado por el Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos (STJER), y del procedimiento de seguridad en el traslado participaron Gendarmería Nacional y la Policía de Entre Ríos.