El día que dejó el Hogar de Jóvenes “Roque Sáenz Peña”, de Viale, lo hizo con un bolsito de ropa. Y nada más. Tenía 21 años y desde los 7 que vivía en hogares de niños. Había ingresado muy chiquito y al cumplir la mayoría de edad, tuvo que egresar de la institución.

Con prácticamente nada: Alguna que otra esperanza; un mínimo de expectativa, y un bolsito de remeras y dos pantalones como única pertenencia.

El día que dejó el Hogar, Omar Almada tenía delante de sí un panorama incierto, un futuro desconocido y un presente demasiado duro.

“Por aquellos años, quienes vivíamos en los hogares, salíamos de allí con las manos vacías. Y como yo, a la mayoría de chicos nos pasó así”, recuerda hoy.

Sabe de lo que habla, porque lo vivió en carne propia. El joven pudo conseguir su primer trabajo en el ámbito municipal. Allí hizo de todo: Corte de pasto, cloacas, recolección de residuos, tránsito, mantenimiento, bacheo de calles. Pero nunca logró hacer carrera dentro de la comuna.

Algunos pudieron insertarse en el mundo laboral. Pero otros compañeros la tuvieron más difícil. Hubo quienes comenzaron con changas o trabajos esporádicos. Otros terminaron en la calle, o en la droga.

“Me costó mucho entrar en el ámbito laboral y poder crecer. Jamás lo entendí, porque nunca hice nada malo. Quizás, a la gente no le gusta que uno haya vivido en un hogar. Otra razón no encuentro”.

Actualmente tiene 48 años y vive en Paraná.

Hace un año, casi queda en la calle luego de perder el trabajo. “Por suerte, a partir del gesto de Rodolfo y Vanina -dos amigos de Viale- pude conseguir trabajo en una entidad deportiva y una carnicería”, cuenta.

Hoy por hoy se desempeña como seguridad privada de Canal 9 y en el Colegio de Ciencias Económicas.

Omar tiene cuatro hijos y su mayor felicidad es verlos bien. “Todo padre, lo que más quiere, es ver bien a sus hijos”, cuenta. Ellos son su gran orgullo. Su alegría.

Dos gestos que lo pintan de cuerpo y alma

Omar Almada fue noticia en NuevaZona en dos oportunidades hace algunos años. ¿El motivo? Haber devuelto importantes sumas de dinero que encontró en la vía pública.

La primera vez fue en la terminal de Paraná. Una mujer se bajó de un micro que procedía de Buenos Aires, permaneció un rato allí, y luego se subió a otro colectivo que tenía como destino a Cerrito. En ese ir y venir, extravió parte de sus pertenencias.

El muchacho, que en aquel momento trabajaba de seguridad en el lugar, encontró un bolso con documentos, ropa de bebé y una importante suma de dinero en el interior de una media de niño. Pertenecían a la mujer que minutos antes había partido a Cerrito.

Con la documentación en mano, se comunicó de inmediato con la empresa de transporte y el dinero fue devuelto el mismo día.

No fue la única vez. En abril de 2019 se encontraba en la cola de un Rapipago de la capital entrerriana. A una señora que estaba delante suyo, se le cayó (sin que ella lo percibiera) un sobre con dinero que fue a parar debajo de una heladera. Sin dudarlo, Omar lo levantó y se lo entregó.

Una realidad que busca ir cambiando…

Cuando Omar emigró del Hogar, prácticamente no existían programas oficiales que generen espacios o capacitaciones para que los jóvenes -una vez afuera- dieran sus primeros pasos en el mundo laboral. Arreglátelas como puedas…

Sin embargo, desde hace algunos años, el COPNAF (Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia) comenzó a implementar una serie de programas (tipo becas) para aquellos jóvenes que no cuentan con algún familiar o referente.

Así, desde un año antes de salir de la institución, los chicos realizan una capacitación o taller que les brinda conocimientos para poder desarrollarse una vez que egresan. La beca continúa un tiempo más desde que se van del Hogar. Representa una pequeña ayuda para sus emprendimientos.

“Esa beca que hoy les están dando es un apoyo y permite que los jóvenes no salgan con las manos vacías. Los chicos, cuando viven en hogares, permanecen como en una burbuja y cuando salen de ahí, deben insertarse en una sociedad. Sociedad que en algunos casos los apoya y en otros le da la espalda”.

Fabricio Bovier/NuevaZona