La cantidad de salas de teatro en localidades del interior de Entre Ríos son contadas con los dedos de una mano.

Y que Viale posea una sala propia es realmente digno de destacar y más que meritorio por parte de ese grupo de gente que la hizo (y la hace) posible. Contra viento y marea; contra brisas y tempestades. La lleva adelante. Pese a todo.

Este sábado se presentó en Abarajala (de ella estamos hablando) “Bigote de novia”. Se trata de una obra –para todo público- de Daniela Osella y Pablo Vallejo. La obra recorre las viejas rutinas de los payasos de circo y la  pareja invita al público a sumergirse, con humor y magia, al universo del clown y la danza.

Y el público respondió. Afortunadamente, en ese caso, respondió colmando la capacidad con los protocolos vigentes. Se agotaron las entradas.

Pero no siempre es así. La gente de Abarajala no la tiene fácil. Últimamente han presentado otras obras a las que no concurrió un buen número de público. Y eso agota la energía y las ganas de seguir haciendo cosas.

Como vialenses debemos estar orgullosos de nuestra Sala (con mayúscula). Sin embargo, con el orgullo solo no alcanza. Hace falta también compromiso, participación y asistencia a las obras. Porque, como alguien dijo por allí, la cultura y el arte son los alimentos del alma.

Y de todos nosotros depende que estos locos lindos sigan con la fuerza y energía necesaria para traer más obras y generar nuevos talleres. En fin, para seguir alimentando el alma.

(FB)