El cura Ricardo Alberto López dejó de ser párroco de Nuestra Señora de Guadalupe, en barrio La Floresta de Paraná. De ese modo, ya no atenderá esa amplia geografía que va desde barrio Antártida Argentina hasta San Martín, toda la jurisdicción del Volcadero.

López comenzó a desempeñar tareas en Viale desde hace unas semanas y uno de sus objetivos es relacionarse con distintas instituciones de Viale (clubes, cooperadoras, merenderos) y trabajar junto a los jóvenes.

“Están los jóvenes que tienen formación, capacidad, medios y recursos. Pero también están los jóvenes excluidos que no tienen posibilidades”, explicó el cura al programa “De este lado” (PuntoTV).

López es consciente (porque lo ve a diario en los barrios paranaenses donde desarrolló tareas sociales) del incremento en el consumo de drogas, el otro flagelo que castiga a los pobres, sobre todo a los adolescentes y jóvenes.

“Hay varios proyectos, y la idea es aplicarlos también en Viale y zona. “Queremos motivar para que los jóvenes encuentren espacios y un camino para dialogar y expresarse”.